Textiles Hñahñus u Otomíes

Viernes Tradicional es una iniciativa de impacto (impacto.org.mx) que tiene como objetivo la concientización y promoción del textil artesanal de todo el país,  y este mes de mayo queremos hacer un énfasis especial en el tema de los derechos de autor de los artesanos dado los recientes y constantes casos de plagio del bordado otomí tanto por diseñadores nacionales como cadenas de tiendas internacionales.

Para hablar del tema hemos invitado a la Antropóloga Social/ Diseñadora Industrial Dulce Martínez De La Rosa quien comparte con nosotros información sobre los textiles hñahñus u otomíes.

Mujeres Otomíes
Mujeres Otomíes. Fuente: vidaycolorotomi.blogspot.mx

Los hñahñus u otomíes son uno de los grupos étnicos más numerosos y antiguos de Mesoamérica. El área más compacta que habitan es la región del Mezquital en Hidalgo y Querétaro. Las crónicas de la colonia describen bien su vestimenta:

“Sahagún dice que los hombres usaban maxtlatl y tilmas, y calzaban cotaras; las mujeres portaban enaguas y huipiles, así como zarcillas y se tatuaban los brazos y el pecho con dibujos de color azul.”  Lechuga, 1982: 66

Códice Florentino. Fuente: vidaycolorotomi.blogspot.mx
Códice Florentino. Fuente: vidaycolorotomi.blogspot.mx

No obstante, durante y después de la conquista su indumentaria, así como toda su cultura cambió radicalmente, algunas técnicas y piezas prehispánicas se conservaron, tal es el caso del tejido en telar de cintura de la fibra de thexí (mejor conocida como ixtle en español) que es una de las técnicas más representativas y produce los hermosos ayates que antes se usaban para cargar bebés y maíz, pero que actualmente rara vez se encuentra debido a la complejidad de su elaboración.

 

Fuente: pachucavive.com
Fuente: pachucavive.com

Sin embargo, existen muchas más técnicas y piezas textiles representativas de la etnia ñañu, y si bien el ayate es muy reconocido entre los estudiosos del textil, el tenango con sus hermosas composiciones y colores, es sin duda la pieza más icónica a nivel internacional. Quizá es por esto que también es la pieza más plagiada de los textiles tradicionales mexicanos.

Textil con bordado otomí de animales fantásticos mejor conocido como Tenango.
Textil con bordado otomí de animales fantásticos mejor conocido como Tenango.

Tenemos registro del plagio de este bordado en mascadas (Pineda Covalín, Hermés), trajes de baño (Mara Hoffman), vestidos (Anthropologie) y cientos de aplicaciones para el hogar (Pottery Barn y otros), muchas de estas imitaciones fabricadas incluso en países del continente asiático. El agravio que representa copiar un textil tradicional no es únicamente económico, los bordados de Tenango de Doria representan y documentan sucesos y rituales comunitarios, como la siembra del maíz, su cosecha, el matrimonio, el nacimiento entre otros hechos cruciales y de gran importancia para la vida comunitaria.

Así, los tenangos cumplen no solo con una función estética, si no también cultural y comunitaria (Vázquez y de los Santos, 2009), el plagio atenta contra la continuidad de dichas tradiciones.

En las comunidades que producen tenangos, se sabe que los primeros dibujantes eran curanderos, después fueron los hombres de la comunidad los que dibujaban mientras las mujeres bordaban, en la actualidad, hombres y mujeres dibujan y bordan por igual. Esta técnica junto con todas las labores que involucran su hacer, solo pueden conservarse y seguir existiendo si los profesionales que las realizan pueden vivir y subsistir del oficio de hacer tenangos. Las casas de moda que copian sus motivos e imprimen o bordan fuera del lugar de origen, no difunden ni apoyan la cultura ñañu, todo lo contrario, perjudican y atentan contra su existencia, después de todo ¿cómo pueden competir los dibujantes y bordadores de tenangos con los costos de impresión industrializada o la mano de obra china?

Es por esto que tu apoyo al momento de consumir iconografía indígena es tan importante. Cuando compres una pieza inspirada en un textil tradicional, revisa que este hecha en la comunidad de origen y sea pagada bajo precios de comercio justo, de lo contrario, en vez de apoyar al arte popular estas contribuyendo a la desaparición de tradiciones y diversidad cultural en nuestro país.

Fuente: Artesano Ezequiel José vía Facebook
Fuente: Artesano Ezequiel José vía Facebook
Fuente: Artesano Ezequiel José vía Facebook
Fuente: Artesano Ezequiel José vía Facebook

por Dulce Martínez

@dulcemartinez, antropóloga social,  fundadora y directora creativa de Fabrica Social